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Bernardo Peña-Colprensa, Cali
María Claudia Salazar, Joseph Izquierdo y Jercy Puello
en la Harinera del Valle. |
Deportes | Institución ejemplar
La muñeca que nos puso a patinar
La seleccion Colombia de patinaje es la mejor entre todas las del
mundo
La Harinera del Valle, con su producto
Pastas La Muñeca, es el gran motor de esto
Su patrocinio comprueba que la responsabilidad
social sí existe
Por
Esteban
Rahal C.
Cali
Carlos Arcesio Paz Bautista, gerente de Harinera del Valle S.A., lo
dice con orgullo de padrino y con la razón de las cosas evidentes
que hasta Santo Tomás avalaría: "por fin en Colombia
tenemos una conciencia colectiva, estamos emocionados y descubrimos
que podemos ser los mejores del mundo en algo".
¿Algo? Algo es igual a patinaje. Un deporte que, a pesar de
que todavía no reúne los suficientes votos políticos
para tener su carácter olímpico, es el que más
glorias nos ha dado en los últimos diez años, el que
más deportistas atrae día a día, y el único
que nos brinda la oportunidad de decir: "Somos los mejores del
mundo". No de la región, no del continente.
Del mundo.
Así las cosas, los créditos y las ganancias de tan maravillosos
resultados son difíciles de endosar a una u otra persona y
a una u otra entidad.
Los patinadores, los entrenadores, los padres de familia, la Federación
Colombiana de Patinaje, Coldeportes... han tenido que aportar sus
esfuerzos y dedicación para que el patinaje en Colombia despegue
como lo ha hecho. Pero, también, el apoyo de la empresa privada,
es algo que hay que reconocer sin tartamudeos ni objeciones.
Pastas La Muñeca, la marca que aparece en los uniformes de
nuestros héroes de la velocidad, es tal vez la primera que
nos da el ejemplo de cómo ayudar al desarrollo de un deporte,
a generar éxtasis en los colombianos con una disciplina que
casi nadie miraba y a meterse de cabezas en la suerte de patrocinar
unos muchachos que corren sobre ruedas.
Antes, nuestros patinadores sí tenían patrocinios, pero
con La Muñeca todo ha sido redondo y productivo.
El legado de Don Arcesio
El fundador y la persona que le puso todo su empeño a la Harinera
del Valle, don Arcesio Paz Paz, tenía siempre entre ceja y
ceja el deporte.
En la casa de los Paz siempre había una disciplina en desarrollo.
El viejo Arcesio competía en turismo de carretera y era capaz
de irse desde Quito hasta Caracas en su automotor, cuando no estaba
en Estados Unidos o en México pegado del acelerador.
No obstante la pasión por el deporte no quedó ahí.
Su hijo, Carlos Arcesio Paz, se dedicó a crecer la empresa
familiar y, de paso, a encontrar un deporte que trasmitiera los valores
que su padre siempre quiso inculcar.
"En un país en el que las opciones de los jóvenes
son tan complejas, el patinaje es un deporte que trasmite valores
como el sacrificio, la entrega, disciplina, trabajo en equipo, la
gloria espiritual y el acatamiento de reglas para conseguir los objetivos",
explica el gerente de la Harinera, fanático de las pastas,
cocinero de ellas como ninguno y el "papá" de los
seleccionados, que en cada mundial les pone los ojos cuadrados como
ravioli de tanto dárselos en las comidas.
Carlos Arcesio Paz, administrador de negocios de Eafit y con 57 años
de edad, es una persona que vende pastas con infinidad de halagos
y propiedades, sabe mucho de la actualidad deportiva y es un abanderado
de las prácticas de responsabilidad social que deben tener
todas las empresas del país, para su desarrollo.
Los réditos deportivos de la Selección Colombia de patinaje
también se ven reflejados en el sentimiento positivo hacia
la marca de La Muñeca, una empresa adquirida en 1994 al Grupo
Santodomingo por la Harinera de los Paz.
La popularización
Cuando en televisión salían los "Escarabajos"
subiendo en sus ciclas cualquier pared de esas fundemotores, quemallantas
y con neblina escriturada de por vida, ellos tomaban malta, porque
era la "bebida de campeones". Desde ese momento, más
de un niño se entusiasmó a tomar malta, a osar haciéndolo
montado en la de contrapedal y creyéndose un Lucho Herrera
en empaque pequeño.
Era el negocio del "gana gana" entre la empresa privada
y las glorias deportivas.
Y aunque no existen datos decantados que confirmen que las pastas
de La Muñeca subieron sus ventas gracias a la población
infantil, como en el caso de los ciclistas, lo evidente es que el
patrocinio dado a la Selección Colombia de patinaje sí
a crecido sus ventas.
Es un vínculo en donde las pastas aparecen como una fuente
de energía envidiable y que los patinadores refuerzan con sus
valores de disciplina y tenacidad.
Pero, dejando a un lado los beneficios empresariales obvios, el gran
logro de esta estrategia de mercadeo es que, más que el consumo
de pastas, se disparó el número de niños y niñas
que quieren tener algún día una muñequita de
pelo azul en sus licras rojas.
Zancada a zancada, el patinaje en Colombia logró posicionarse
como el tercer deporte más popular, según una encuesta
que Carlos Arcesio Paz repite con insistencia.
"Nosotros hemos logrado un trabajo de patriotismo y de convertir
al patinaje como símbolo del país" repite el "padrino"
de los patinadores.
Pero, si lo dice él, lo ratifican muchas de las figuras que
hemos visto ondear la bandera colombiana y llorar por los triunfos
obtenidos en más de ocho mundiales, en los que la mancha roja
de La Muñeca ha vapuleado a los pinchados de la elite.
"Antes de La Muñeca no había tanto apoyo al patinaje.
Ellos nos dan los implementos de la selección, pagan nuestra
concentración antes de cada campeonato, y por ejemplo, para
el mundial de China, nos dieron hasta clases de mandarín",
cuenta María Claudia Salazar, una caleñita de 18 años
que dejó a todos con la cara pintada cuando ganó tres
oros y una plata en los mundiales celebrados en Cali, el agosto pasado.
María Claudia, y su compañera de selección, Jercy
Puello, ratifican que la presencia de La Muñeca garantiza la
presencia de Colombia en los mundiales, ayuda a la masificación
y a generar patinadores de más calidad.
"Con sólo decir que la cantidad de niños y niñas
que llegan a los patinódromos después de cada mundial,
es impresionante", dice Jercy, quien además es una de
las pocas seleccionadas que reciben patrocinio directo de La Muñeca.
Y si de patinódromos se trata, "Colombia ya es el país
de Latinoamérica con más espacios para la práctica
de este deporte", dice con más orgullo el doctor Paz,
quien además confirma que el contrato de patrocinio con Fedepatín,
se extendió por otros diez años.
Es decir, que el vínculo de la empresa privada y el fomento
deportivo de los patinadores asegurará la supremacía
colombiana en este campo hacia futuro.
Así como concluye el campeón juvenil Joseph Izquierdo,
"los patinadores del mundo se seguirán peleando por tener
una de las camisetas con muñequita abordo", en cada mundial
al que lleguen las cuatro docenas de deportistas impulsados por la
marca de Harinera del Valle y con la misión de nunca dejar
bajar a Colombia del podio de los campeones. |
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