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| Enrique Murgueitio, director de la fundación
CIPAV. |
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| El País, Cali | El médico
veterinario Enrique Murgueitio dirige el Centro Para la Investigacion
en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (CIPAV)
que trabaja en mejorar las técnicas con las que los campesinos
aprovechan recursos. |
Ciencia | Institución
"El campo es la riqueza más
grande
de este país y hay que cuidarlo": Murgueitio
Desde
hace 21 años el Cipav ha permitido que vivan las zonas rurales.
Por
Elizabeth
Yarce
enviada especial Cali
Desde hace 21 años, la defensa del campo y el aprovechamiento
y protección de los recursos naturales, es la tarea del Centro
Para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción
Agropecuaria (Cipav).
Campesinos, indígenas y personas de escasos recursos han
podido acceder al programa con un propósito: exportar el
campo colombiano y que los productos tengan la mayor valoración
posible.
"El Cipav contribuye al desarrollo sostenible del trópico
a través de la investigación participativa, capacitación
y divulgación de alternativas agroecológicas",
explica el veterinario Enrique Murgueitio, su director.
Murgueitio nació en Cali y en la Universidad de Caldas obtuvo
el grado de médico veterinario zootecnista. Desde sus épocas
de estudiante, empezó a interesarse en sistemas de crianza
de los animales domésticos que conciliaran los objetivos
de producción y conservación de los recursos naturales.
"Esto me llevó a formar parte, a finales de los 80,
del grupo de empresarios y técnicos que conformaron el Cipav,
reconocida en América Latina como una de las organizaciones
promotoras de sistemas en los cuales la producción animal,
forestal y agrícola conviven armoniosamente", explica
Murgueitio.
"Ser colombiano ejemplar es un reconocimiento a un grupo de
personas que pensaron en conformar una organización que sirviera
a la gente, en especial a la de las zonas rurales y hemos logrado
avanzar muchísimo en una red de investigadores de varias
disciplinas, productores empresariales, campesinos e indígenas",
añade.
Los principios del desarrollo sostenible no se aplicaban con fuerza
hace 21 años. "Hoy con conocimiento y proyecto de desarrollo
rural contribuimos a que mucha gente salga adelante".
El Cipav genera conocimiento a través de una combinación:
empirismo de la gente e investigación científica.
"Esa mezcla da como resultado sistemas y modelos de producción
que se adaptan a cada condición, son económicamente
viables, amigables con el medio ambiente y generan empleo, desarrollo.
Esto se logra gracias a una relación horizontal entre conocimientos
científicos y empíricos".
Aunque la sede del Cipav está en Cali, su labor se realiza
en todo el país. "Ahora estamos exportando conocimiento
del Valle, Eje Cafetero, Antioquia, Tolima, Nariño, Cauca,
para que otros países de la región, en especial de
América Central, conozcan lo que hacen los agricultores colombianos
sin hacerle daño al medio ambiente", indicó.
A través del Cipav se logró crear una red de intercambio
de conocimiento, desde México hasta Brasil. "Trabajamos
40 personas sin contar la red que se ha conformado a nivel empresarial
para que todos se beneficien".
Entre los trabajos que realizan los campesinos con el Cipav está
el de recuperar el agua de las microcuencas y a su vez producir
alimentos para las personas y los animales.
"Esto se llama combinación de sistemas agroforestales.
Son modelos que se copian y transmiten campesino a campesino. De
tal manera que esto se avanza y en pocos años la gente pasa
de enfrentarse por el agua en una época seca, casi que darse
machete entre las familias, a que sobre el agua en una comunidad
y eso se logra sin dejar de producir", añade el veterinario.
"Esto es una opción de vida lo que hemos construido
y por eso aquí hay gente de todas las profesiones y oficios
e incluso se conformó un grupo de investigadores campesinos
e indígenas", dice.
Murgueitio explica que el Cipav ha permitido también que
muchos profesionales hagan allí su trabajo de campo y puedan
luego especializarse o hacer doctorados en el exterior, gracias
al apoyo de muchas instituciones y del sector privado.
"Están conectadas la naturaleza y la vida. Sabemos
que los recursos económicos son importantes, pero aquí
lo importante es conseguirlos dentro de una ética social
y ambiental que eso es lo más importante. Los recursos económicos
no se pueden hacer solamente a espaldas del resto de la gente y
el camino es uno que el país necesita", precisa.
La meta, dice Murgueitio, es que más campesinos protejan
los ecosistemas y mejoren su calidad de vida. "El país
le ha apostado al enriquecimiento rápido y miren los problemas
en los que estamos metidos. No vamos a salir de estos males si no
hay una cultura de la ética en nuestras vidas y acciones
institucionales.", finaliza Murgueitio elegido como el veterinario
del año en el país por la Universidad de Caldas.
"Los enemigos de los colombianos para salir adelante son el
pesimismo, la falta de confianza y no valorar todo lo que somos".
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