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| Colprensa. Bogotá | Paolo Lugari dirige
la construcción de un zepelín de control remoto
para monitorear la temperatura y otras variables del suelo,
que instalará en Gaviotas, en medio de los Llanos Orientales. |
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| “Cuando me preguntan si
soy ingeniero, digo que soy complejista. Leonardo Da Vinci fue
seguidor del pensamiento complejo” |
Persona ejemplar | Ciencia y Tecnología
Pensamiento complejo y de alto vuelo
Gaviotas es un centro de investigaciones en desarrollo sustentable.
John
Saldarriaga
Medellín
Gaviotas es un centro de investigaciones en temas de desarrollo sustentable.
Si hay que hablar de un lugar geográfico, digamos que Gaviotas
está situado en el centro de la Orinoquia, en jurisdicción
del departamento de Vichada.
Fundado y dirigido por Paolo Lugari, un hombre que no cree importante
hablar de él mismo, sino de ese proyecto vital, Gaviota produce
calentadores de agua a base de energía solar, molinos de viento,
arietes hidráulicos, bombas de camisa para extracción
de agua de pozos profundos, turbinas hidráulicas para generación
de electricidad, entre otros elementos; asimismo, algunos compuestos
químicos como colofonia y trementina, y hasta tiene un vivero
de pinos tropicales y embotella agua y produce jugos de frutas. En
fin, una variada producción que, por una parte, le permiten
financiarse, y, por otra, demostrar que la producción limpia
y sustentable no riñe con el desarrollo.
Con todo, su director sostiene que Gaviotas es más bien un
proyecto filosófico. Esa verdad de a puño, que muchos
repiten pero que pocos sienten y, menos, hacen algo para resolverla,
de que el subdesarrollo de los pueblos reside en sus mentes, es la
misma que menciona Pablo Lugari cuando advierte -retomando palabras
de otro investigador-, que en Colombia debería ser imposible
la pobreza y, sin embargo, ésta es dominante. Debería
ser imposible, si nos detenemos a observar sus características
geográficas y la abundancia de recursos naturales.
Explica que el modelo de desarrollo europeo fue trasplantado sin mayor
esfuerzo por los norteamericanos, porque sus territorios ocupan latitudes
terrestres semejantes. Ambos están al norte de la zona tropical.
Gran parte de la pobreza del mundo está situada, precisamente,
en la zona tropical -en ella Colombia-, debido a que se ha pretendido
implementar el modelo de desarrollo europeo. En Gaviotas, en el corazón
de la Orinoquia, él sembró hace unos 30 años
un bosque de pinos tropicales -diferentes, claro está, de los
pinos canadienses como los que suelen cultivarse en nuestro medio-,
de los cuales el 90% resultó ser de la Amazonia y, en cuatro
años había una selva en pleno llano.
Unos 200 técnicos extraen de la corteza de los pinos, sin talarlos,
resinas como la colofonia, materia prima en fabricación de
pinturas. También producen biodiesel, a partir de la palma,
una alternativa de combustible que remplace los derivados del petróleo.
Del subsuelo, extraen y embotellan agua.
Se trata de no agotar la naturaleza, sino de producir y extraer lo
que ella es capaz de reparar. “Cuando hacemos realidad una utopía,
inventamos otra”, afirma. |
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