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| Diego González
| La directora de Comunicaciones, Olga Cecilia
Toro, y el director ejecutivo, Cesáreo Bedoya Valencia,
con el Premio EL COLOMBIANO Ejemplar, en la sede de la Sociedad
de San Vicente de Paúl, en la carrera 45 con calle 53.
El premio lo exhiben con orgullo como un reto para seguir adelante. |
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| Cortesía |
Hogar Diego Echavarría Misas, en el corregimiento de
San Antonio de Prado. |
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| Cortesía |
Por medio de la Fundación Familiar y Social se brindan
almuerzos a niños de escuelas. |
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| Cortesía |
Algunas viviendas que tiene la Sociedad en comodato en el barrio
San Antonio de Prado. |
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| Cortesía
| La Sociedad de San Vicente de Paúl brinda especial
protección a los ancianos. |
Una Sociedad que es
ejemplo en servicio y vida
En 2002 recibió El COLOMBIANO Ejemplar, en Solidaridad.
Tiene varios
programas como el de vivienda y alimentación.
También
atiende a la población de ancianos.
Por
María
Isabel Molina V.
Medellín
Los jueves, cada 15 días, se pueden ver largas filas de gente,
desde antes de las siete de la mañana, frente a la sede de
la Sociedad de San Vicente de Paúl, donde se entregan 1.600
mercados para calmar el hambre de igual número de familias
pobres.
Además de alimentos, la Sociedad de San Vicente de Paúl,
creada en Medellín brinda apoyo en programas de vivienda y
gerontología y ofrece servicios de salud y capacitación.
En 2002 la Sociedad recibió el premio EL COLOMBIANO Ejemplar,
en la categoría Solidaridad (Institución).
“Para la Sociedad de San Vicente de Paúl fue un reconocimiento
muy importante recibir el premio EL COLOMBIANO Ejemplar de una organización
tan arraigada en Antioquia y el país, unida en forma permanente
al desarrollo de la Sociedad de San Vicente de Paúl y a la
comunidad”, dijo su director ejecutivo, Cesáreo Bedoya
V.
Servir más
Agregó que esta distinción les ha significado fortalecer
el compromiso que tienen hacia el futuro, de crecer y servir más
e involucrarse en el desarrollo del país, y en este sentido
realizan su trabajo. Indicó Cesáreo que colombianos
ejemplares deberíamos ser todos. “Uno de los problemas
para no ser solidarios es creer que los problemas son del vecino y
no nuestros”, señaló.
Dice Olga Cecilia Toro Uribe, directora de Comunicaciones de la Sociedad
de San Vicente de Paúl, que ser solidarios es el compromiso
que adquieren las personas y las instituciones para lograr que los
valores sean perennes. Además de los mercados, que se entregan
a familias de los estratos 1 y 2, a un precio simbólico de
tres mil pesos, se les dictan charlas de capacitación sobre
temas como la violencia intrafamiliar.
Vivienda es otro de los programas más reconocidos. Cuentan
con 464 casas que se entregan en comodato a familias de escasos recursos
económicos, con hijos en edad escolar y alguna capacidad de
ahorro, las que se comprometen a hacer un ahorro y al cabo de cinco
o seis años, este dinero les puede servir de cuota inicial
para su casa propia.
La Sociedad elaboró un proyecto para atender a los ancianos
desprotegidos. Existe el Hogar Diego Echavarría Misas, en San
Antonio de Prado, donde albergan a 35 ancianos. “Creemos que
la capacidad es muy limitada porque la demanda es muy grande y por
eso pensamos ampliarlo”, señaló Cesáreo
Bedoya.
En 2004 se inició la Residencia gerontológica San Juan
Bosco, en el barrio Boston, con 29 ancianos.
La idea es, junto al de San Antonio de Prado, realizar un proyecto
grande de gerontología, para mejor calidad. El servicio de
salud se extiende a todo el público, con médico general
y especializado, laboratorio clínico, ayudas diagnósticas,
y odontología.
Cerca de la Plaza Minorista cuentan con una pequeña escuela
de capacitación para brindar empleo a madres cabeza de familia.
Hoy, la Sociedad exhibe con mucho orgullo el premio de COLOMBIANO
Ejemplar, el cual también es un reto para seguir adelante como
lo han hecho por más de 120 años.
Está en 132 países y
tiene 900 mil socios
La Sociedad de San Vicente de Paúl es una institución
internacional de solidaridad, sin ánimo de lucro, conformada
por laicos católicos voluntarios denominados socios. Fue fundada
en 1833 en París (Francia) y hoy se extiende a los cinco continentes.
Está presente en 132 países y cuenta con unos 900 mil
socios voluntarios. En Colombia está en 23 departamentos y
la seccional Medellín es la segunda más grande después
de Bogotá.
En la capital antioqueña cuenta con 581 socios y 64 Conferencias
en 46 barrios de la ciudad y también en Bello, Itagüí,
San Antonio de Prado y San Cristóbal. En Antioquia funciona
en 89 municipios. Se denomina Conferencia a un equipo de trabajo que
ejerce su apostolado en los barrios donde habitan. |
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