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Donaldo Zuluaga, Apartadó |
Dentro de sus reconocimientos están dos medallas de oro
en la Copa Guatemala de Pesas y dos de bronce en Turquía.
Levantó 212.5 kilos en Canadá-2003. |
Ubaldina Valoyes Cuesta,
una deportista con mucho peso
Carmen Elena
Villa
Apartadó
Antes de 1997 Ubaldina Valoyes Cuesta no realizaba ningún tipo
de deporte. En sólo siete años el entrenamiento diario
y la disciplina la han hecho una de las pesistas más reconocidas
del país.
Esta deportista de 22 años, nacida en Quibdó y criada
en Apartadó, exhibe en la sala de la casa que le regaló
el ex alcalde de su municipio, Mario Agudelo, su colección
de medallas, que ha ganado en campeonatos nacionales e internacionales.
Soñaba con ser enfermera, era perezosa para el deporte y le
aterraba que la profesora de Educación Física le exigiera,
hasta un día que andaba deprimida después de terminar
con su primer novio. Para distraerse comenzó a practicar atletismo
y le gustó el cuento...
En junio de 1997 fue al primer campeonato interclubes de atletismo.
Allí conoció al entrenador de pesas cubano Marcelino
Delfrade, quien le dijo que tenía talla de pesista olímpica.
A ella le dio risa, “nunca me imaginé llegar a esto.
Siempre veía las pesistas como mujeres rudas y no me llamaba
la atención”.
Marcelino la motivó a participar en el Nacional Junior de Pesas
que se que realizaría en sólo dos semanas. Ubaldina
volvió a reírse... Luego el entrenador la convenció.
Cuando llegó a participar le decían pesista de 15 días.
Y quedó de sexta.
Descubrió que si en tan poco tiempo había sido capaz
de ocupar ese lugar, con más entrenamiento podría llegar
más lejos. Entró a formar parte de la Selección
Colombia de pesas y se acostumbró a llevarse el primer lugar
en el podio.
Llegaron momentos difíciles: quedó embarazada a los
18 años. Muchos deportistas le aseguraban que había
llegado el fin de su carrera. “Dicen que el que tira la piedra
no se acuerda, pero el que la recibe sí (...)”.
Por esa época transcurrían los Juegos Olímpicos
de Sydney y sentada en su casa vio por televisión con nostalgia
la medalla de oro que se colgó María Isabel Urrutia,
una mujer que en ese entonces conocía poco y que ahora es una
de sus grandes amigas, tras ser su entrenadora para los juegos Panamericanos
de 2003. Ahora Ubaldina se ríe de esas circunstancias.
Nació Dineyfer Romaña, su hijo, que tiene ahora tres
años y nueve meses. Un año más tarde volvió
a entrenar, llevaba a su bebé al gimnasio y entre teteros y
pesas continuó su vida. “Fue muy duro volver a empezar,
pero me recuperé muy rápido”. No se imaginó
que alcanzaría un cupo para los Olímpicos de Atenas,
donde ocupó el octavo lugar en su categoría.
Permanece la mayor parte del tiempo en Cali donde entrena y estudia
Tecnología en Deportes. Su hijo vive en Apartadó y lo
cuidan su mamá, María Melba, y su hermano menor, Milton
Alexander. En vacaciones visita a la familia en Apartadó, se
hace cargo del niño, lo lleva a la guardería muy temprano
antes de ir al coliseo a entrenar.
A la hora de la lectura se queda con Gabriel García Márquez
y Carlos Cuáhutemoc Sánchez. No se pierde Pasión
de Gavilanes, es parrandera y ama los vallenatos de Los Gigantes y
Los Inquietos. La experiencia en Atenas resultó ser como el
paraíso en el que soñó vivir. Lloró de
emoción con su amiga Mábel Mosquera que obtuvo la medalla
de bronce: “me sentía como si me la hubiera ganado yo”.
Y confiesa que no fue fácil ocupar el octavo lugar cuando está
acostumbrada a ganar medallas .
Pero llegó contenta. “Estoy muy joven, puedo participar
en tres o cuatro olímpicos más”, asegura esta
mujer que, aunque se supone que está en vacaciones, sigue alzando
pesas en el gimnasio de Apartadó: desde ya se prepara para
los Olímpicos del 2008 en Beijing. |
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