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Sembrador de semillas
Beatriz
Mesa Mejía
Bogotá
En su tarjeta personal se lee Pedro Medina. Director. Conferencista
internacional... Y en un círculo con los colores nacionales
un Yo creo en Colombia llama la atención.
Pedro Medina dice que le ha gustado sembrar semillas y ese es un
tema recurrente en su vida. Desde pequeño vio a su madre,
Elisa, presidenta del Club de Jardinería en Bogotá,
liderar y organizar encuentros. Y a él le encantaban las
plantas. Verlas crecer, regarlas, fertilizarlas. Aprendió
de ellas la paciencia y la constancia. De chiquito veía cómo
crecían las semillas de frijol y luego, cuando grande, sembró
pinos que hoy ve inmensos.
Estudió Economía, Relaciones Internacionales e Historia
en la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. Y durante las
vacaciones vendía libros. Una experiencia en la que aprendió
a fijar metas: mensuales, semanales, diarias... Hoy esa exigencia
hace parte de su vida.
Como vendedor aprendió también a “reclutar”
personal, estudiantes que como él querían vender libros
en las vacaciones. Hoy continúa reclutando personal para
otra causa: Creer en Colombia, un proyecto a gran escala que inició
en 1999 con una investigación en varias universidades de
Colombia, y que comenzó a marchar en 2001, cuando él
estaba vinculado a McDonalds, una empresa que gerenció desde
el momento en que llegó a Colombia y en la que trabajó
durante siete años.
Pedro Medina escucha su voz interior. Nunca dice “no”
por temor. Respeta muchísimo las primeras experiencias, “las
que rompen la barrera de la credibilidad”, pues ellas enseñan.
Habla de sus “mentores” como aquellas personas vitales,
que le abrieron caminos.
Sus proyectos funcionan porque cree en ellos. Y las empresas en
las cuales ha trabajado han marchado gracias a que no sabe detenerse:
siempre tiene una meta más alta. Cuando era un estudiante
en Virginia, se fue a las montañas de la Universidad a reflexionar
sobre lo que quería ser cuando cumpliera 35 años...
“me forcé a escribir mis sueños”, dice
Pedro Medina, que soñó con casarse a los 32 años,
tener hijos a los 35 y a esa edad manejar una empresa donde pudiera
tener contacto constante con el público, ejerciendo una influencia
positiva.
En el momento de aquella introspección en las montañas,
también hizo un análisis Foda: Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas. Él encontró una debilidad:
no saber hablar en público. Las piernas le temblaban.
Para salir de esta debilidad entró en una institución
en Estados Unidos, y para practicar, primero en ancianatos y luego
en colegios, hablaba de lo que sabía: de Colombia. Ahí
está la semilla de Creer en Colombia, un proyecto del que
hacen parte más de 600 personas que trabajan de manera voluntaria
en Colombia y en otros países. Un proyecto que ya se está
montando en Argentina y que se proyecta a otras regiones de América
Latina.
Creer en Colombia, dice Pedro Medina, se fortaleció con cada
una de sus experiencias. Recuerda que en la Universidad de Los Andes,
donde actualmente es profesor, ante un grupo de 39 alumnos hizo
la pregunta acerca de quiénes deseaban quedarse en Colombia.
Sólo doce dijeron que se quedarían. Los otros le dijeron:
“Díganos por qué nos quedamos en Colombia”.
Recuerda que comenzó a enumerar: el café, las esmeraldas,
los dos mares, las flores... y se le acabaron los argumentos. “¿Cómo
es posible que no le pueda vender Colombia a los estudiantes? Su
voz interior volvió a hacerse sentir. De ahí también
nació Creer en Colombia.
Es un hombre que le gusta poner todo en tono de pregunta. ¿Por
qué no vendemos a Colombia bien?
Él mismo se responde: “porque no sabemos qué
es lo bueno que tiene. Y ¿por qué no sabemos? Porque
nunca lo hemos investigado”.
Montó un grupo de investigación que trabajó
durante 18 meses en cinco universidades de Colombia.
El sueño era crear una cátedra, sin embargo, era más
rápido montar un proyecto de conferencias que les permitiera
viajar por Colombia y otros países. En febrero de 2001 comenzó
el recorrido de Creer en Colombia. No fue fácil porque había
resistencia. Poco a poco el programa se fortaleció, comenzó
el apoyo de los medios, de las empresas, del Gobierno. De la gente...
La charla está dividida en varias partes: “problemas
de Colombia, potencial del país, paradigmas que nos bloquean
e impiden aprovechar el potencial, modelos de individuos y de organizaciones
que han logrado salir de los paradigmas y un llamado a la acción”.
Pedro Medina se dio cuenta, además, de que uno de los grandes
problemas en Colombia es la falta de confianza. Se empeñó,
entonces, en tratar de construir confianza para crear un capital
social. Se generó así un nuevo proyecto, todo en la
misma línea para dejar atrás esos enemigos del país:
la desconfianza, la inercia, las malas prácticas de aprendizaje
y enseñanza, la baja innovación y el mal uso del tiempo.
Se estructuraron una serie de conferencias a partir del “aeiou”:
Aprender, Emprender, Innovar, Organizar y Unir. Cinco competencias
básicas para un país que requiere fortalezas e historias
positivas. “En esencia, lo que nosotros hacemos es construir
redes, puentes y trampolines. Le damos una mano a la gente para
que ella pueda ver las cosas de una forma diferente...”, dice
Pedro Medina al referirse a un proyecto que no tiene punto final.
En su tarjeta personal también dice: www.yocreoencolombia.com.
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